Histeroscopia diagnóstica y quirúrgica en Ciudad de México
Histeroscopia Diagnóstica y Quirúrgica en CDMX | Dr. José Herrera
La histeroscopia es un procedimiento ginecológico de mínima invasión que permite observar directamente el interior del útero para identificar y, en determinados casos, tratar alteraciones de la cavidad uterina.
La histeroscopia diagnóstica puede utilizarse para estudiar sangrado uterino anormal, pólipos endometriales, miomas submucosos, engrosamiento del endometrio y otras alteraciones detectadas mediante ultrasonido. La histeroscopia quirúrgica permite realizar procedimientos como la extracción de pólipos o determinados miomas y la extracción de un DIU desplazado o retenido dentro de la cavidad uterina.
En algunos casos también es posible realizar una biopsia dirigida del endometrio durante el mismo procedimiento.
¿Qué es una histeroscopia?
La histeroscopia es un procedimiento ginecológico de mínima invasión que permite observar directamente el interior del útero, específicamente el canal cervical y la cavidad uterina, mediante un instrumento delgado llamado histeroscopio.
La histeroscopia diagnóstica permite identificar alteraciones dentro de la cavidad uterina que pueden estar relacionadas con sangrado uterino anormal, pólipos endometriales, miomas submucosos, engrosamiento del endometrio u otros hallazgos observados en estudios de imagen.
Cuando además de diagnosticar es necesario realizar un tratamiento, puede efectuarse una histeroscopia quirúrgica. Durante el procedimiento pueden retirarse pólipos endometriales, determinados miomas submucosos, realizarse una biopsia dirigida del endometrio o extraerse un DIU desplazado o retenido dentro de la cavidad uterina, según las características de cada caso.
A diferencia de procedimientos quirúrgicos que requieren realizar incisiones en el abdomen, la histeroscopia permite acceder a la cavidad uterina a través de la vagina y el cuello uterino, por lo que es considerada una técnica de mínima invasión.
Histeroscopia Diagnóstica
La histeroscopia diagnóstica es un procedimiento de mínima invasión que permite observar directamente el interior del útero mediante un histeroscopio delgado que se introduce a través de la vagina y el cuello uterino.
Se utiliza para evaluar la cavidad uterina cuando existen síntomas o hallazgos que requieren una valoración más detallada. Puede ayudar a identificar pólipos endometriales, miomas submucosos, alteraciones del endometrio, adherencias y otras lesiones dentro del útero.
La histeroscopia diagnóstica puede estar indicada en pacientes con sangrado uterino anormal, sangrado después de la menopausia, alteraciones del endometrio observadas en un ultrasonido, sospecha de pólipos o miomas, o determinados problemas relacionados con la fertilidad.
Durante la exploración, el médico puede valorar directamente las características de la cavidad uterina y, cuando está indicado, obtener una biopsia endometrial dirigida o determinar si es necesario realizar posteriormente un procedimiento de histeroscopia quirúrgica.
La indicación y el tipo de histeroscopia dependen de los síntomas, antecedentes, edad, etapa reproductiva y resultados de los estudios de cada paciente.
Histeroscopia Quirúrgica
La histeroscopia quirúrgica es un procedimiento ginecológico de mínima invasión que permite tratar alteraciones localizadas dentro de la cavidad uterina mediante instrumentos introducidos a través de la vagina y el cuello uterino, sin necesidad de realizar incisiones en el abdomen.
Puede utilizarse para el tratamiento de pólipos endometriales, determinados miomas submucosos, adherencias y otras alteraciones de la cavidad uterina. También puede emplearse para retirar un DIU desplazado o retenido cuando se encuentra dentro de la cavidad uterina y no es posible extraerlo de manera convencional.
Durante el procedimiento, el histeroscopio permite visualizar directamente la lesión y realizar el tratamiento bajo visión directa. Cuando está indicado, el tejido retirado puede enviarse a estudio histopatológico.
La histeroscopia quirúrgica puede estar indicada en pacientes con sangrado uterino anormal, pólipos endometriales, determinados miomas submucosos, alteraciones de la cavidad uterina o algunos hallazgos identificados mediante ultrasonido.
El tipo de procedimiento y la técnica utilizada dependen de las características de la lesión, los síntomas, los antecedentes y la valoración ginecológica de cada paciente.
